jueves, 14 de agosto de 2014

SALVEMOS A LAS ABEJAS

Salvemos a las abejas        ver+info
La polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad, pero las abejas, unas de las principales encargadas de esta misión, están desapareciendo. Entre otros factores, mueren por la agricultura industrial y su uso de plaguicidas tóxicos. Es urgente, por lo tanto, cambiar el modelo de la agricultura industrial por una agricultura ecológica. Greenpeace España
Están en todos los hábitats donde hay plantas con flores (magnoliofitas o angiospermas). Están adaptadas para alimentarse de polen y néctar, usando el primero fundamentalmente como alimento para las larvas y el segundo como material energético. La especie mejor conocida por todos es la abeja doméstica -Apis mellifera-, a veces simplemente llamada “abeja”; esta especie es un insecto social que vive en enjambres formados por tres clases de individuos: reina, obreras y zánganos; sin embargo, la mayoría de las especies de abejas son solitarias, es decir, que no forman enjambres.
Se calcula que la tercera parte de los alimentos humanos son polinizados por insectos, fundamentalmente abejas. La mayoría de las abejas son de cuerpo velludo con pelos plumosos; llevan una carga electrostática. Todo esto ayuda a que el polen se adhiera a su cuerpo. Con sus patas transfieren el polen a las canastas de polen que pueden ser de dos tipos: escopas o corbículas. Algunas especies de abejas son muy especializadas y colectan polen de unas pocas especies de plantas, otras son generalistas y visitan muchos tipos de flores diferentes. Pero en general visitan flores de una sola especie por un período de tiempo antes de ir a otra especie, lo cual es beneficioso para las plantas que requieren polen de la misma especie para su fecundación.
-Helianthus annuus-, llamado comúnmente girasol es una planta herbácea anual de la familia de las asteráceas cultivada como alimenticia, oleaginosa y ornamental en todo el mundo. Algunos términos municipales morañegos albergan interesantes plantaciones de girasol.
El girasol es nativo del continente americano, más precisamente de Norteamérica y Centroamérica. Su cultivo se remonta al año 1000 a. C., pero existen datos que indican que el girasol fue domesticado primero en México al menos 2600 años a. C. En muchas culturas amerindias, el girasol fue utilizado como un símbolo que representaba a la deidad del sol, principalmente los aztecas y otomíes en México, y los incas en el Perú. Francisco Pizarro lo encontró en Tahuantinsuyo (Perú), donde los nativos veneraban una imagen de girasol como símbolo de su dios solar. Figuras de oro de esta flor, así como semillas, fueron llevadas a Europa a comienzos del siglo XVI por los españoles y desde allí se extendió a prácticamente todo el mundo donde hoy es cultivado intensivamente en numerosos países, con fines alimenticios. El nombre "Girasol" se refiere a que el capítulo floral gira según la posición del sol (heliotropismo). Otro nombre común "mirasol" es más preciso, ya que indica que es un heliotropismo/fototropismo positivo, o sea hacia la luz. Esta orientación variable se manifiesta cuando la planta todavía es joven; cuando madura, ya no gira y se queda en una posición fija hacía el levante.
Plantas anuales (como lo indica su nombre específico latín: annuus) que pueden medir tres metros de alto. La mayoría de las hojas son caulinares, alternas, pecioladas, con base cordiforme y bordes aserrados. El involucro es hemiesférico o anchado y mide 15-40 mm y hasta más de 20 cm. Las brácteas involucrales en número de 20-30, y hasta más de 100, ovaladas a lanceoladas - brutalmente estrechadas en el ápice - nerviadas longitudinalmente. Receptáculo con escamas centimétricas tri-dentadas, con el diente mediano más grande y la punta hirsuta.
Los frutos del girasol, las populares «pipas», suelen ser consumidas tras un leve tostado y, en ocasiones, un leve salado; se consideran muy saludables ya que, al igual que el aceite de girasol, son ricas en alfa-tocoferol (vitamina E natural) y minerales. En la imagen puede apreciarse su incipiente formación, el polen y otros visitantes. Unos metros más adelante este ejemplar de aguililla calzada -Aquila pennata- un tanto sorprendida y de la que hablaremos en una próxima entrada.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

miércoles, 13 de agosto de 2014

verano en la Llanura Morañega

 Un placer, poder contemplar estos ejemplares de avutarda ibérica -Otis tarda- en las cercanías de Arévalo. A un paso de casa.
 Las primeras horas de la mañana favorecen el lucimiento de su extraordinario plumaje, este es más vistoso con el sol aún tomando posiciones.
 Se mostraban relajadas, tanto, que incluso uno de los ejemplares agostaba entre las mieses con total naturalidad.
 El verano avanza, queda un mes aproximadamente, y la llanura cerealista matiza los dorados campos de cereal. Todo va oxidándose poco a poco, las noches son ya un pelín más largas y eso se va notando ya.
 Me sorprendió la estampida de un grupo de azulones -Anas platyrhynchos- que no esperaba ...
 ... que procedían de una charca cercana, Fuente Pedro según se denomina en Sigpac. Al fondo se aprecia la iglesia de San Pelayo del municipio morañego de Sinlabajos.
 Alguna perdiz roja -Alectoris rufa- miedosa o precavida también pude retratar.
 Esta hembra de cernícalo primilla -Falco naumanni- que fue acompañándome parte del recorrido.
 Pero sobre todo destaca la figura de la gran reina de la llanura y no hay más palabras ...
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

martes, 29 de julio de 2014

mantis palo en La Moraña

 Descubrí este ejemplar de empusa, también conocido como mantis palo -Empusa pennata- más bien por casualidad y reconozco que además era la primera vez.
Es parecida a la Mantis religiosa, aunque de mayor tamaño (de 10 a 13 cm). su diferencia más característica es que la hembra de -Empusa pennata- tiene una gran cresta en la cabeza y el abdomen es más ancho. Los ejemplares jóvenes no presentan el abdomen igual, sino que es como una protuberancia rugosa y empinada.
Ahí estaba, con total tranquilidad, esperando alguna ocasión. Son diurnos y carnívoros, se alimentan de otros insectos, entre ellos saltamontes y mariposas.
No hubo suerte y cambió de tallo y exposición. Viven en lugares cálidos, entre vegetación seca, que utiliza para caminar agarrándose a las pequeñas ramas y tallos, aunque pueden encontrarse en zonas de media montaña y con ciertas dosis de humedad.
Son muy voraces. La hembra no se come al macho tras aparearse. Las patas delanteras son fuertes y provistas de gruesas espinas para sujetar a las presas. Puede vivir hasta tres años.
El macho no tiene cresta y sus antenas son largas y plumosas, mientras que la hembra las tiene delgadas y formadas por puntos.
Finalmente si pudo atrapar entre sus espinosas patas delanteras a un incauto insecto...
... que fue devorando poco a poco.
De nuevo tranquilidad y a esperar una nueva ocasión cambiando de nuevo la ubicación sobre la mata de alcachofera o cardo comestible -Cynara cardunculus (L) Baill- de las imágenes.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

martes, 22 de julio de 2014

vigilantes del monte y del territorio natural

 El trabajo que realizan los vigilantes de incendios es muy importante para la detección de manera inmediata de cualquier fuego o siniestro forestal que se produzca. Estos días volveremos a sufrir las consecuencias de una subida paulatina de la temperatura y eso pone en grave riesgo las masas forestales pinariegas, principalmente, de La Moraña y Tierra de Arévalo. Los diversos tipos de combustibles se encuentran secos y carentes de humedad. 
 La torre de vigilancia se encuentra en el término municipal de Nava de Arévalo, Ávila y abarca una superficie visual de más de 80.000 ha. Además varias decenas de miles de ha se encuentran incluidas en la franja perimetral que se puede considerar de influencia comarcal y que por aproximación, planimetría y buen ojo del observador permiten intuir la localización de  uno o más siniestros forestales.
 Su ubicación la hace visible desde numerosos puntos de la comarca. Este pequeño cerro, denominado La Coquilla, se eleva a 910 m de altitud y forma parte de una cadena de cerros testigos en sentido longitudinal norte-sur. Son las reminiscencias de antiguas terrazas fluviales de conglomerados, gravas, arenas, limos y arcillas. El paisaje que forma es de replanos escalonados con escarpes suaves. Se consideran como depósitos asignables al cuaternario. También encontramos un mojón correspondiente a la ubicación de un vértice geodésico.
P.D. desde Galérida Ornitólogos agradecemos la colaboración de Silvia Peñalvo Herráez.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

lunes, 21 de julio de 2014

puesta de sol y Nava de Arévalo

 El pasado jueves 17 hacía calor y teníamos calima evidente por la existencia de partículas muy pequeñas de polvo o arena en suspensión en la atmósfera procedentes del norte de África.
En situaciones de este tipo, y con un poco de buena suerte, se pueden obtener imágenes un tanto espectaculares, sobre todo en el momento de la puesta del sol.
Los contraluces ayudan a fijar siluetas, en este caso las de las cigüeñas blancas de la torre de la iglesia de San Pedro Apóstol en Nava de Arévalo. También las de varios vencejos comunes revoloteando con velocidad y vistosidad.
Cambiamos los fondos por las formas y siluetas en relieve.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

sábado, 19 de julio de 2014

juvenil de collalba gris, perdigones y perdiz, aves de llanura ...

 En días pasados tuve la oportunidad de fotografiar juveniles de collalba gris -Oenanthe oenanthe- en plena campiña o llanura cerealista adaptándose a los rigores medioambientales y a posibles predadores.
 Preocupada se encontraba el adulto de perdiz roja -Alectoris rufa- que trataba de controlar al pequeño bando inquieto de perdigones.
 Los juveniles van aprendiendo todo lo relacionado con su supervivencia y también a guardar la distancia de seguridad oportuna.
 Los jóvenes perdigones se encuentran tranquilos cerca de su progenitor y también aprenden con rapidez ...
 Cerca, la collalba adulto seguía los movimientos de los juveniles para alertar ante el mínimo riesgo de peligro.
 La perdiz adulto, en ocasiones, se tiene que emplear a fondo puesto que los perdigones se dispersan con facilidad y eso no es bueno. Andan demasiados amigos de lo ajeno merodeándolos sin tregua. 
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello

viernes, 18 de julio de 2014

chinche sobre alcachofera

 En la anterior entrada mencionábamos a esta especie de la clase insecta: la chinche de campo mediterránea -Carpocoris mediterraneus- que se encontraba alojada sobre la mata de alcachofera.
 Los ángulos del pronoto (la placa exoesquelética dorsal del primer anillo torácico o prototórax) suelen ser prominentes y de color negro, el resto verde-marrón. El scutellum (pieza triangular que se sitúa a continuación del pronotum y perteneciente al mesotórax) de color verdoso-amarillento y que presenta manchas o puntos negros.
 En el mesotórax se insertan el primer par de alas o hemyélitros (alas quitinosas de función protectora), en el metotórax las alas verdaderas o membranosas. El abdomen está recubierto por hemyélitros bajo los cuales se encuentran plegadas las alas membranosas. El conjunto presenta colores naranja, verde y marrón. El abdomen posee un margen cebrado de color amarillo y negro.
 Pareja de chinches en plena cópula.
 Tanto los adultos como las ninfas chupan, para alimentarse, la savia de las plantas que parasitan entre las que destacan los cardos y diversas umbelíferas así como las alcachoferas. Especie mediterránea occidental y del norte de África.
 Finalizada la cópula uno de los ejemplares se perdía entra las brácteas endurecidas de la alcachofera para pasar lo más inadvertido posible.
 La alcachofera guardaba más sorpresas: un ejemplar de empusa o mantis palo -Empusa pennata- que será nuestra próxima protagonista.
GALÉRIDA ORNITÓLOGOS/imagen: V.Coello