jueves, 14 de enero de 2010

FRUTOS DE LA UNIVERSIDAD

SETA DE CARDO –Pleurotus eryngii-
Familia Pleurotaceae (ver)

Hasta hace poco tiempo se incluía a los hongos entre los seres pertenecientes al reino vegetal; los conocimientos que de este grupo de organismos se tienen hoy en día, hacen suponer que se trata de seres con una serie de características propias, en ocasiones comunes a las de las algas y a veces muy próximas a las de los protozoos, con estos tres grupos, hongos, algas y protozoos, inciertos en cuanto a su posición taxonómica, se ha creado el grupo de los Protistas.
detalle de la seta y de las láminas
La seta de cardo (ver) pertenece a la clase basidiomicetos (ver) y al orden Tricholomataceae (ver). En los rasgos para su descripción se puede concretar que su sombrero es convexo, después abovedado aplanado, poco hundido en el centro, irregular y de color variable que oscila entre el beige y el marrón oscuro; la cutícula, que es gruesa y un poco escamosa, se separa con facilidad de la carne que es compacta, blanca y flexible de sabor dulce e inapreciable olor. El margen del sombrero es delgado, enrollado al principio y después redondeado. Presenta finas fibrillas adnatas que de joven dan aspecto de cierta escamosidad.
detalle de la blanquecina esporación
En cuanto al Himenóforo, las láminas se disponen de forma apretada, con numerosas laminillas intercaladas y son muy decurrentes, si bien en los ejemplares muy jóvenes puede no distinguirse la decurrencia. De color blanco a crema en los ejemplares jóvenes que torna a tonalidades grises y ocres en los individuos adultos.
Esporas blanquecinas y contorno elíptico.
El pie es corto, macizo y suele situarse de forma excéntrica. Presenta al principio una coloración blanquecina que se oscurece con el paso del tiempo. Algunas veces presentan crecimientos cespitosos. La base del pie está unida a la raíz del cardo.

singular presencia del pleurotus eryngii
La carne es blanquecina de sabor ligeramente dulce, huele a grasa láctea, hierba, y algunas veces ligeramente a anís. Se trata de un excelente comestible y de las pocas especies que con fines gastronómicos se recolectan en el Territorio Natural de la Universidad de la Tierra de Arévalo y otros.
Es relativamente frecuente apareciendo en bordes de caminos, taludes o eriales con presencia del cardo corredor -Eryngium campestre L.- (ver), del cual es saprofito y en cierta medida parásito.
floración del cardo corredor
Nos queda recomendar su consumo moderado así como que la recolección se lleve a cabo respetando las normas más elementales de sostenibilidad. Asegurarnos de que espora sobre el territorio. Recolectar sólo los ejemplares adultos. Utilizar las cestas de mimbre o similares para asegurarnos una mejor conservación, aireación y transporte. No pegar patadas o arrancar las setas que no vayamos a recolectar puesto que también cumplen su función natural en el medio sobre el cual se encuentran. Respetar la biodiversidad de especies que nos rodean. Disfrutar con las salidas de campo a través de los sonidos, imágenes, paisajes e incluso con la meteorología que nos toque ese día. Que no se note nuestra presencia y que la discreción nos permita repetir cuantas veces nos apetezca la experiencia y las sensaciones naturales que nos llevemos a casa.
Textos extraídos del seminario de Ciencias Naturales del CEP, de Arévalo. Curso 1990-91. Grupo de trabajo: Andrés García, Ezequiel Pérez, Maurino González, Jesús Sanz y Antonio Guillén. También a Rafael Aramendi y Horacio González de AMAGREDOS (ver)
fotografía: V. Coello
Galérida Ornitólogos

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