Cuando pensábamos que el ensañamiento sobre nuestros pinares había cesado, reaparece el caso de la Cantera de Orán, otro atentado más que acecha sobre los pinares dunares morañegos. Han sido muchas las voces que se han levantado en contra de este proyecto que se viene a sumar a los no pocos despropósitos que se ciernen sobre La Moraña, algunos de los cuales, con la crisis inmobiliaria, esperemos que no vean la luz, aunque otros ya han producido un daño irreparable, caso de la urbanización del Pinar de Villanueva de Gómez. Galerida Ornitólogos se une a ellos reivindicando la preservación y sostenimiento del Pinar de Orán.

ubicación de la zona del Pinar de Orán, Google Earth
Paradójicamente, la semana pasada, hablábamos en este blog de “Nuestro Legado Pinariego”, de las bondades de una masa arbórea que nos ha acompañado a lo largo de la historia y que, aunque no seamos conscientes, nos aporta unos valores únicos de los que otros muchos territorios no pueden presumir. Quienes conocemos, estudiamos y disfrutamos el medio natural sabemos que tenemos verdaderos vergeles de vida en nuestra comarca que albergan joyas únicas en el mundo, como del tan escaso Águila Imperial (Aquila adalberti), tan bien representado en la comarca.

inmaduro en el pinar; fotografía, con técnica de fotodigiscoping, de V. Coello
A escasos cientos de metros, existe un paraje integrado en la red Natura 2000, denominado como Riberas del Adaja y afluentes y considerado como LIC, Lugares de Interés Comunitario, por los valores de biodiversidad ambiental que aportan la geología, los paisajes, la flora y la fauna de este corredor ecológico.

mapa geológico de España (dunas coloreadas)
Estas razones y otras que ya han expuesto otras personas y colectivos son suficientes, a nuestro entender, para propiciar un marco de referencia a la hora de solicitar la declaración como figura LIC de todos los enclaves pinariegos que jalonan al río Adaja en su fluido devenir hacia la desembocadura, hacia el encuentro con el padre del gran valle, de la gran meseta septentrional, esto es, hacia el río Duero.
Es tiempo de comprometerse con el Medio Natural próximo, de tomar decisiones justas y amparadas en el sentido común. Es tiempo de facilitar, a quienes vienen empujando, a las generaciones futuras, lugares para el disfrute de los sentidos, oportunidades para el crecimiento personal en armonía con la naturaleza.
Confiamos en que el Ayuntamiento de Arévalo vuelva a votar en contra de este nuevo peligro que aguarda sigiloso para dar un zarpazo mortal sobre nuestro legado pinariego.