miércoles, 12 de mayo de 2010

FLORA DE LA UNIVERSIDAD

PINO PIÑONERO o ALBAR L.
Familia Pinaceae (ver)

El epíteto específico, pinea, es el nombre latino de la piña y quiere destacar la producción por esta especie de piñones comestibles, lo que constituye uno de los principales aprovechamientos de este pino, especialmente en la geografía Castellana, siendo un objeto de comercio tradicional. Se suelen recolectar las piñas a partir de mediados de noviembre y se tuestan o se conservan hasta la primavera para sacar el piñón con la ayuda del calor del sol en espacios abiertos denominados sequeros. El piñón es una semilla muy apreciada para su consumo directo, pues de todos es conocido su agradable sabor, y por sus excelentes dotes gastronómicas. La repostería tradicional y las innovaciones cada día más frecuentes así como su uso para la elaboración de guisos y salsas o la propia fabricación de embutidos como la morcilla son sólo algunos ejemplos. En medicina popular se usaron como balsámicos para curar la tos y enfermedades del pecho e incluso se les llegó a considerar afrodisíacos. La corteza es rica en taninos y se ha empleado en Castilla para curtir cueros.
El Territorio Natural de la Universidad de la Tierra de Arévalo alberga interesantes bosques de pino piñonero dando nombre a un área que se encuentra entre las vegas de los ríos Adaja y Arevalillo y que es conocida como La Piñonería. La Nava de Arévalo y sus anejos, San Vicente de Arévalo y Pedro Rodríguez son las poblaciones con mayor abundancia de piñonero que junto a Arévalo, El Bohodón y Tiñosillos, también situadas en el interfluvio de estos ríos, amalgaman una excelente biodiversidad de fauna, paisaje, flora o la propia masa forestal de bosques mixtos que conviene proteger dotándola de más instrumentos interadministrativos. Los espacios abiertos de la gran Llanura cerealista también albergan ejemplares de piñonero, formando éstos un salpicado de bosquetes isla que se encuentran diseminados por todos los Términos Municipales. Estos bosquetes isla se constituyen en extraordinarios refugios de fauna y en figuras que dan volumen a los paisajes llanos de estas Campiñas al sur del río Duero.
El pino piñonero (ver), perteneciente al género pinus (ver), tiene un porte que alcanza los 20-25 metros (3ª magnitud). La forma de la copa es globosa, llegando a ser aparasolada en la madurez. El tronco es cilíndrico y la corteza es clara, desprendiéndose teselas rojizas; la auto poda se efectúa sobre los 10 años de vida. Tiene dos acículas por braquiblasto, de 10 cm. En ejemplares jóvenes pueden aparecer tres acículas por braquiblasto. La piña es de maduración trienal, es la única de nuestros pinos; es pinchuda, de forma globosa; la apófisis tiene tres marcas. El sistema radical está compuesto por una raíz principal poco profunda y, unas secundarias desarrolladas en superficie. Tiene un gran poder se sujeción del suelo, aunque debido a su gran talla y poco anclaje no es raro que aparezcan riesgo de vuelcos en ejemplares aislados. También se ha empleado con frecuencia para sujetar dunas (Doñana (ver). Mesetas Castellanas y zonas del litoral mediterráneo)
El crecimiento es rápido (pertenece al 3º grupo), a partir de los 75 años su crecimiento se hace muy lento. Su longevidad oscila entre los 150 y 300 años (pertenece al 4º grupo)
Su reproducción es sexual, por semilla. La floración la tiene cada primavera del año, la maduración sobre Septiembre-Octubre y la diseminación en las primaveras y se efectúa por gravedad del piñón. Suele fructificar todos los años (poco vecera) con una facultad germinativa del 80-90 %.
El aprovechamiento que se saca de él es para la obtención del fruto, como ya se ha comentado, de la madera, que es resinosa, muy resistente a la humedad y que se ha empleado en forma de vigas para la construcción, traviesas de ferrocarril, en carpintería e incluso para la construcción de pequeños barcos en Andalucía, siendo otro empleo más moderno el de jardinería por estética. Como árbol ornamental es de inestimable valor por su porte elegante y su copa amplia, elevada y aparasolada, que proyecta una sombra densa y permite un cómodo refugio y el aliciente de poder recoger y comer algunos de sus piñones.
En España vive fundamentalmente en Andalucía occidental, las dos Castillas, Baleares y Extremadura en una superficie aproximada de unas 300.000 ha. Vive en climas cálido-templado a templado-frío, soportando temperaturas extremas de -18ºC a más de 40ºC. Precisa ambiente seco, con precipitaciones entre 350-400 mm y una precipitación estivas de 70 mm. Soporta sequías. Vive en suelos sueltos, prefiriendo los ácido-silíceos con un pH de 5.5-7.
Vive bien en dunas interiores o litorales. Se sitúa en altitudes desde el nivel del mar hasta los 1000 metros; su óptimo es 0-700 metros. Su exposición es indiferente, admite todas las exposiciones. En España es un árbol de meseta y llanura. Es una especie de luz, los primeros años de vida precisa algo de sombra. Forma grandes masas y es sociable, se mezcla con otras especies (pino carrasco, pino resinero), aunque es el pino que mejor se adapta a vivir sin necesidad de formar masa. Puede vivir en suelos pobres (frugal).
Para estimular la producción de piñas, se somete a los pinos a una poda, conocida con el nombre de olivación, destinándose las ramas y piñas a servir como combustible, lo que hoy viene a denominarse como biomasa. En años de abundante cosecha de piña se constituye como un extraordinario recurso económico para aquellos ayuntamientos que disponen de monte público. El volumen de aprovechamiento forestal y su repercusión económica ha sido tal, en años de bonanza, que poblaciones como Íscar, Pedrajas de San Esteban o Montemayor de Pililla, han liderado el ranking de poblaciones con mayor rentabilidad económica por la explotación de los recursos forestales, superando a los grandes municipios madereros tradicionales. Hoy en día los recursos naturales renovables se encuentran al alza. Veíamos la importancia de las resinas naturales, la expansión que se está produciendo con relación al uso sostenible de la biomasa o los importantes resultados que ofrece la micología regulada y de calidad. El piñón y su casquillo son recursos más que seguros. Y todos estos recursos se encuentran en áreas naturales cercanas, áreas importantes para mantener el equilibrio biológico necesario. El desarrollo rural pasa, sin lugar a dudas, por mejorar estas áreas y definir los instrumentos de protección, férreos si fuese necesario, para asegurar su continuidad, su sostenibilidad natural y su disfrute como forma de expansión social. Lámina: David García / Fotografía: V. Coello / GALÉRIDA ORNITÓLOGOS

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