martes, 6 de abril de 2010

BARBARIDAD MEDIOAMBIENTAL sobre AVIFAUNA

Junto a otras especies en Riocabado y Pozanco
Dos águilas imperiales, en peligro de extinción, mueren con cebos envenenados

Carlos de Miguel
Los cebos envenenados han provocado la muerte de dos ejemplares de águila imperial ibérica, junto a un buitre negro, un milano real y un milano negro, en los términos municipales de Riocabado y Pozanco.
Desde la Consejería de Medio Ambiente se considera el hecho como de “especial gravedad”, ya que el águila imperial ibérica es una especie clasificada como de “en peligro de extinción” porque es la rapaz más amenazada de Europa y una de las cuatro aves de presas más escasas del planeta. La aparición repetida de venenos o la gravedad de sus consecuencias permite que la Junta pueda establecer la veda total en una comarca, según el artículo 42 de la Ley de Caza, posibilidad que se baraja para tratar de “restablecer los equilibrios biológicos en la comarca”. También se trasladarán los hechos a la Fiscalía.
Las aves fueron encontradas con síntomas de envenenamiento por agentes medioambientales de la Junta y efectivos del Seprona de la Guardia Civil, que localizaron cebos envenenados, de lo que presumió la intencionalidad del hecho. Vecinos de la zona avisaron de la aparición de las aves muertas, ya que se ha destacado la colaboración ciudadana.
Las necropsias confirman la sospecha
En la jornada del lunes se recogieron muestras y pruebas en las zonas afectadas, a la vez que se ha llevado a cabo un rastreo en el entorno de los lugares donde han aparecido las aves. Los ejemplares muertos fueron recogidos aplicando el protocolo de venenos, y se trasladaron al Centro de Recuperación de Animales Silvestres que la Junta de Castilla y León dispone en Valladolid para su análisis y determinar las causas de la muerte.
Realizadas las correspondientes necropsias por el equipo veterinario, se confirmó la sospecha de que la causa de la muerte se produjo por envenenamiento, por lo que se han remitido muestras al Laboratorio Forense de Vida Silvestre de Madrid para realizar un análisis toxicológico y determinar el producto causante de las muertes.

Población mundial en España
La población en el mundo de esta especie de águila es de unas 250 parejas reproductoras, localizadas todas ellas en la Península Ibérica y distribuidas en varias subpoblaciones con un nivel de intercambio de individuos escaso, algunas de ellas muy aisladas. Este tipo de distribución es típicamente inestable y paso previo habitual de los procesos de extinción.
En Castilla y León se encuentran las poblaciones más septentrionales de la península en la vertiente norte del Sistema Central en Segovia y Ávila, siendo el norte de ambas provincias un territorio de importante expansión de la especie.
Desde la Consejería de Medio Ambiente se considera que este hecho “supone un importante golpe para los objetivos de recuperación de la especie, cuando se estaban produciendo avances importantes en su recuperación”, tras la aprobación del Plan de Recuperación de 2003 y de las medidas de gestión aplicadas desde hace más de dos décadas.
Se ha destacado que las consecuencias de los envenenamientos “pueden ser graves no sólo para la fauna silvestre, sino que pueden verse afectados animales domésticos y personas con las consiguientes responsabilidades penales que llevan aparejadas, por ello esta previsto dar traslado al ministerio fiscal de los hechos mencionados para que se adopten las medidas oportunas”.
La utilización de venenos y cebos envenenados está expresamente prohibida por la Ley de Caza de Castilla y León, y que la infracción es una falta muy grave que lleva aparejada una sanción de multa de 3.903,88 a 78.077,48 euros, por el que se actualiza la cuantía de las sanciones a imponer por la comisión de las infracciones tipificadas en la ley.

http://www.aviladigital.com/subseccion/subseccion2/fichaNoticia.aspx?IdNoticia=105750
http://www.nortecastilla.es/20100406/local/avila/halladas-aguilas-imperiales-envenenadas-201004061753.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy mala noticia para la Moraña y para los que amamos y disfrutamos con las aves.

David