lunes, 27 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

SAPO CORREDOR -Epidalea o Bufo calamita-
Familia: Bufónidos (ver)

El nombre de “corredor” le viene porque en la forma en la que se desplaza es a cortas carreras, y no a saltos, como normalmente se desplazan otras especies. Ocupa todo tipo de hábitats, independientemente de la climatología o cobertura vegetal. Únicamente necesita medios acuáticos remansados, con o sin vegetación y en general de poca profundidad y/o temporales. Por todo ello es un buen colonizador que ocupa rápidamente charcas en graveras abandonadas, pilones, charcas, abrevaderos, etc.
Sapo corredor desplazándose. (escuchar sonidos)
El sapo Corredor (ver) es un sapo de tamaño medio-grande, de unos 8 cm los machos y 10 cm las hembras, desde el hocico a cloaca. Tiene unas patas traseras fuertes, con las que “corre” y se pelea con los otros machos en la temporada reproductiva. Sus ojos son verdes con las pupilas elípticas de color negro y en horizontal. Su coloración es muy variable, desde verdoso a parduzco, aunque a menudo presenta una línea clara vertebral. Las verrugas están salpicadas por los colores negro y naranja sin llegar a ser espinosas. Saco vocal en la garganta y fuertes antebrazos en machos. El macho presenta las extremidades más grande que las hembras.
Pasan el día escondidos o enterrados en el suelo, y muy activos durante la noche. Estos meses de comienzo de la primavera son los más activos. Cuando llueve, no es raro verlos en medio de caminos o de carreteras, por lo que aparecen en gran cantidad atropellados. Si nos disponemos a apartarlos del camino, observaremos que por las numerosas glándulas seronas, y sobre todo por las glándulas parotoídeas, que son redondeadas, segregan un líquido pegajoso que irrita las mucosas, además de hincharse y tomar un tamaño imponente. Por eso he hombre siempre ha creído que son animales venenosos.
Apareamiento de estos anuros (ver).
Su ciclo sexual comienza con las lluvias primaverales y puede durar hasta el verano. Precisa de lagunas o charcas estacionales para reproducirse, donde los machos cantan desde el interior del agua en auténticos coros. Se le encuentra en zonas abiertas y no está ligado a ríos. En esta época de celo desarrollan callosidades rugosas negras en los tres dedos internos de las manos.
Varios machos pueden intentar montar a una misma hembra, empujándose con sus potentes patas traseras, e incluso pueden llegar a ahogar a la hembra si es dentro del agua. El “abrazo” debidamente llamado “amplexus” es axilar, el macho se agarra a las axilas de la hembra y puede llegar estar sujeto durante 8 horas encima de la hembra.

Detalle de la puesta.
Las puestas pueden superar los 10000 huevos. Las larvas nacen a los pocos días y completan la metamorfosis al mes de vida, llenándose el campo de diminutos sapos negros de menos de 1 cm. Pero el resto de larvas que no se han metamorfoseado, antes de la llegada del calor, mueren al secarse las charcas.
Tamaño comparativo de las larvas.
Se alimenta de ejemplares juveniles de su misma especie, larvas e insectos, y pueden ser envenenados tras la ingesta de invertebrados infectados con insecticidas. Es depredado por Lechuzas, Cárabos, Culebras, Milanos…

Tamaño de los diminutos sapos al nacer.
Parece estar en rápida regresión en la zonas centrales de la Comunidad, por el uso agrícola intensivo y la disminución del agua superficial disponible. Bastante sensible a la contaminación de los medios acuáticos por fitosanitarios o biocidas.
Galérida Ornitólogos
Fotografías de David García

viernes, 24 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

BÚHO CHICO -Asio otus-
Familia Strigidae
La llegada de la primavera recrea una nueva explosión de vida. Son muchas las especies que aprovechan esta estación para reproducirse y los depredadores se dejan llevar por su intuición. El hábito noctámbulo de los roedores nos les defiende totalmente, muy a su pesar, de aquellas especies que están especializadas para cazar durante la noche. El búho chico es una de ellas y vive de las ocasiones que, al ocultarse el sol, afloran por el Territorio Natural de esta rica y diversa Universidad de la Tierra de Arévalo.
El Búho chico (ver), perteneciente al género Asio (ver), es la rapaz nocturna más genuina y típica presente en casi todos los pinares isla del Territorio. Es el más representativo de los búhos peninsulares que permanece de manera estable a lo largo de todo el año, por lo tanto es especie sedentaria, nidificante y además abundante.
Preciosa estampa esbelta de la rapaz, (escuchar sonidos)
36 cm. Plumaje pardo-rojizo con rayado oscuro, unas características y largas orejas en la cabeza y ojos anaranjados, siendo ambos sexos similares (ver más información). Cuando está posado adopta una postura erguida y puede llegar a parecer muy delgado. Se puede confundir en vuelo con otras especies nocturnas de tamaño mediano, sobre todo con Cárabo común y Lechuza o Búho campestre.
Ocupa zonas arboladas próximas a espacios abiertos, como encinares y pinares entre cultivos de cereal. El búho chico puede sufrir acusados cambios poblacionales en función de la abundancia de presas, habiéndose observado incrementos importantes en la densidad del número de ejemplares coincidiendo, como respuesta, con las plagas de topillos. Por lo tanto conviene proteger sus hábitats como apoyo a la permanencia de esta especie tan singular y beneficiosa en todo momento para perpetuar un equilibrio biológico natural y necesario a la vez.
Búho chico mimetizado entre el ramaje de pinus pinaster (ver)
En invierno se suman a las aves residentes, ejemplares procedentes de latitudes más norteñas, estando en esa época mucho más extendida. A partir de los meses de septiembre-octubre y hasta febrero se agrupa en pequeños bandos formando dormideros comunales.
Se alimenta a base de pequeños mamíferos como ratones de campo, topillos campesinos y jóvenes ratas, además de aves de bosque como fringílidos y gorriones. Cría sobre árboles, en viejas plataformas de otras rapaces, generalmente diurnas o de córvidos, ya abandonadas. En años de abundantes presas puede llegar a realizar hasta dos puestas. Al volar suele emitir un ruido muy característico y que con la noche resulta amplificado: el golpeteo que se produce con sus alas, entre sí, al batirlas.
Galérida Ornitólogos
Fotografías de David García

jueves, 23 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

CALANDRIA COMÚN -Melanocorypha calandra-
Familia Alaudidae (ver)

La Calandria (ver) es un pájaro que permanece, en el Territorio Natural de la Universidad de la Tierra de Arévalo, en todas las estaciones. Ahora, en primavera, resulta muy característico su vuelo de canto, con el que sin duda nos podremos deleitar en nuestras jornadas de campeo para la observación de las calandrias y otras especies de alaudidos presentes en el Territorio y que también se mimetizan para pasar desapercibidas y evitar los posibles predadores.
Calandria en alerta. (escuchar sonidos).
19 cm, es la especie más grande de alondras o alaudidos. Se distingue por su aspecto robusto, manchas negras visibles a ambos lados del cuello, pico grande, y en vuelo por los bordes blancos en la parte posterior de las alas, que son oscuras por debajo (ver más información). Es una especie esteparia muy ligada a las llanuras cerealistas Comunitarias. Residente y nidificante con una distribución muy regular y marcada, sobre todo, en los espacios abiertos de secano como labrantíos y barbechos. También sobre terrenos baldíos y pastizales con vegetación natural herbácea, normalmente en altitudes medias y bajas.
Aspecto general de su plumaje.
Las calandrias se emparejan para la reproducción. La nidificación, como especie esteparia que es, la realiza directamente sobre el suelo, entre cereales o en barbechos con cierta vegetación. Durante la cría ofrecen a su pollada una dieta insectívora rica en proteínas y una vez avanzado su crecimiento se volverá granívora, preferentemente, a la vez que la llanura cerealista ofrece la cosecha de grano con la llegada del verano y el estiaje.

Ejemplar mimetizado con el paisaje.
Uno de los atractivos de esta especie, como ya se comentaba, es su peculiar vuelo de canto, alto y circular, descendiendo en silencio hasta el suelo. Por las mañanas, en estas fechas, observaremos y escucharemos a las calandrias en vuelo, marcando su territorio, por encima de nuestra ubicación, dándonos una muestra más de lo variada que es la naturaleza y la rica e interesante biodiversidad que a nuestro alcance tenemos. Hasta hace poco tiempo era frecuente encontrar calandrias enjauladas que se usaban para el canto, como otra afición más. Por suerte esta práctica va desapareciendo y no está de más recordar que es una especie protegida por nuestra legislación Comunitaria.
Galérida Ornitólogos
Fotografías de David García

miércoles, 22 de abril de 2009

PAISAJES en la UNIVERSIDAD

YA ES PRIMAVERA EN LA MORAÑA
Después del largo y triste invierno en el que todo se paraliza y la tristeza se apodera de la vida, casi sin darnos cuenta, el preludio de los almendros en flor, que corren para ser los primeros en florecer cuando, aún no tienen hojas, nos avisan de que la primavera ha llegado.
Es la estación de la fuerza. Los pastos recobran el verdor perdido hace meses, las hojas vuelven a asomar de entre las esqueléticas siluetas de los árboles, los mamíferos despiertan de su letargo y muchas aves vuelven para unirse a los que aguantaron los rigores del gélido invierno.

La Moraña no queda al margen de este extraordinario fenómeno y alardea de un frescor más propio de las montañas del norte, que resistirá al seco amarillo del estío. El canto de los carboneros se fusiona con el silbido de la oropéndola, el relincho del pito real, el tamborileo del picapinos y el repetitivo reclamo de cucos y abubillas.
De nuevo se palpa Moraña por todos sus rincones. Los sentidos vuelven a estar al acecho en cualquier sitio, ansiosos por recibir a las oscuras golondrinas y los alborotadores vencejos que acompañan a la cigüeña que, ya, incuba sus huevos en lo alto del campanario.
Hasta los infinitos campos de cereal retoman el aliento perdido, perplejos ante la silueta proyectada del aguilucho cenizo o la impresionante bola de plumas blancas en la que se transforma la avutarda durante sus cortejos nupciales.
Maravillas que nos brinda La Moraña en primavera.
David Sánchez Sáez
fotos: V. Coello

martes, 21 de abril de 2009

22 de ABRIL: DÍA de la TIERRA

El Día de la Tierra, una jornada de lucha por nuestro futuro.
El Día de la Tierra llega un año más para lanzar una llamada de alerta sobre el imparable deterioro de nuestro planeta. Convocado para el 22 de abril, esta jornada de lucha ecologista tiene tres ejes: la concienciación ante el cambio climático, la lucha contra la contaminación que deteriora nuestro planeta y la defensa de la biodiversidad. enlace para noticia

domingo, 12 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

FOCHA COMÚN -Fulica atra-
Familia Rallidae (ver)

Esta especie se encuentra en las principales zonas húmedas, especialmente en las que conservan la lámina de agua más allá del invierno. Zonas como El Oso, Charcas del Águila, laguna de Los Arenales, laguna de San Antón, entre otras, son frecuentadas en estos momentos, estando próximas a ampliar sus colonias con el nacimiento de pequeños y llamativos polluelos.
La Focha es un ave acuática perfectamente adaptada para la natación y el buceo, pero un torpe volador. Podemos encontrarnos a esta ave en todo tipo de humedales con aguas remansadas, láminas de agua libre con rica vegetación acuática y algo de vegetación palustre. También ocupa con éxito ciertos tramos de cauces fluviales.
Detalle del escudete blanco, 1 (escuchar sonido)
Es muy parecida a la Gallineta común, pero se distingue por el frontal y el pico, además de tener un tamaño mayor. 37 cm, inconfundible. Son rechonchas de color gris fuliginoso, su cabeza es negra donde luce y contrasta un escudete frontal (ver) y un pico blanco del que carecen los jóvenes hasta la muda de otoño, su dorso es blanquecina, su cuello y pecho de de color gris claro, y los ojos rojos oscuros.
Es especie sedentaria, es decir, residente y nidificante más o menos abundante en nuestro Territorio Natural, además, de ser la península ibérica, zona importante de invernada para aves procedentes de Europa.
Detalle de patas y dedos, 2
Se alimenta de brotes de vegetación acuática, renacuajos, ninfas de libélula y otros insectos próximos a las zonas húmedas. Si se les observa pastar fuera del agua veremos que tiene unas patas largas y gruesas, ligeramente verdosas y los dedos tienen unas excrecencias laterales lobuladas en lugar de tener membranas interdigitales como las acuáticas tipo pato o gaviota

Alzando el vuelo, 3
Para levantar el vuelo tiene que coger impulso con las patas, de tal manera que parece que corretea sobre la superficie del agua. Es muy sociable, no sólo se relaciona con ejemplares de su misma especie, se la suele ver entremezclada entre Ánades, Gansos y Gallinetas, nadando o pastando, pero en la época de celo se vuelven agresivas y territoriales.
Su nido es una plataforma flotante que construyen entre vegetación palustre o varada entre carrizo medio sumergido. Sus puestas están compuestas entre 4 -8 huevos y las puestas se producen entre los meses de febrero y mayo.
Fotografías 1 y 3 de V. Coello, 2 de David García
Galérida Ornitólogos.

sábado, 11 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

CIGÜEÑUELA -Himantopus himantopus-
Familia Recurvirostridae (ver)

Decenas de cigüeñuelas recrean, en la zona húmeda catalogada de El Oso (ver) y de manera dinámica, su figura, su peculiar sonido (ver y oir) y su plumaje característico, para decirnos que un año más ya se encuentran, de nuevo, en sus territorios de cría.
Es especie estival y nidificante escasa y en expansión. Podemos observarlas dispersas por numerosas zonas húmedas del Territorio de la Universidad de la Tierra de Arévalo, ya sean grandes o pequeñas y de poca profundidad e incluso de origen artificial como graveras, embalses, etc. Pertenecen al grupo de Limícolas, orden Caradriformes, suborden Charadrii (ver), con varias especies que iremos conociendo en su momento.
Típica estampa de su figura esbelta.
37 cm. Inconfundible. Plumaje blanco y negro (ver), con cuello largo, pico largo y recto y patas muy largas y finas de color rojizo. La verdad es que nos recuerdan a la cigüeña en miniatura. Su alimentación es a base de gusanos, insectos y moluscos acuáticos.
Imagen para diferenciar, por el plumaje de la nuca: hembra -izda- y macho -dcha-.
La existencia de isletas resulta fundamental para el éxito de la cría y es por este motivo por el que algunos autores la consideran como una especie oportunista, siempre aprovechando los lugares más favorables temporalmente. Aprovechan las orillas para entrelazar pequeñas hierbas sobre el suelo y depositar la puesta. La nidificación es muy colonial, con defensa comunitaria del emplazamiento de la colonia por parte de todas las aves frente a posibles depredadores, principalmente córvidos y roedores. En este sentido también son características las maniobras de distracción que realizan los adultos en época de cría, fingiéndose heridos e incapaces de volar, para evitar el descubrimiento de los nidos.

Ejemplar juvenil.
En estas fechas de abril suelen producirse las primeras cópulas y a primeros de mayo la puesta completa. Generalmente es a finales de mayo cuando se producen las eclosiones. En lugares favorables se producen concentraciones postnupciales de adultos y jóvenes, en grupos más o menos numerosos, en los meses de julio-agosto, antes de prepararse para la migración al continente Africano, aunque pueden quedarse también en la zona sur de la península.
Recordamos, de nuevo, la importancia que tiene, para esta especie y todas las que están ligadas a estos medios, la conservación de todas nuestras zonas húmedas. También recomendamos paciencia y prudencia así como dotarse de prismáticos o telescopio, para una mejor observación, guardando esa distancia de seguridad que todas las aves y pájaros agradecen y que sin duda es la que nos permite poder disfrutarlos de manera natural.
Fotografía de V. Coello.
Galérida Ornitólogos.

viernes, 10 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

JUEGO INTERACTIVO
¿Quieres saber más sobre el águila imperial ibérica? Para reforzar la campaña de sensibilización del Programa de Conservación del águila imperial, Alzando el vuelo, SEO/BirdLife ha creado este interesante juego. Disfruta y diviértete.

¿Quieres conocer mejor tu especie favorita? (VER), el juego está indicado especialmente para alumnos de educación primaria, aunque por sus características puede ser utilizado por cualquier usuario.

El juego Interactivo sobre el águila imperial ibérica cuenta con tres bloques y entretenidas pantallas que nos enseñan, a través de divertidos juegos, diferentes aspectos de la especie, para tener un conocimiento general desde su morfología hasta los problemas de conservación.

domingo, 5 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

RABILARGO -Cyanopica cyana-
Familia Corvidae (ver)

El Rabilargo es, sin duda, la mayor rareza residente o sedentaria, presente durante todo el año, que por estos Territorios Naturales podemos encontrarnos. El río Duero parece ser el límite nororiental, por el momento, observándose una lenta colonización del resto de la península ibérica. Aquí podemos observarle muy ligado a las masas de pinares que jalonan los ríos Adaja y Arevalillo y sobre todo pasa por no ser un pájaro discreto sino muy vocinglero ante cualquier presencia extraña.
El nombre que recibe esta especie viene por su larga cola, pudiendo llegar a medir hasta los 197 mm. Es una especie muy gregaria y gárrula (ver), que viven todo el año en grupos numerosos, pudiendo criar varias parejas en el mismo árbol. Precisa de arbolado no muy espeso, como pinares y encinares e incluso sotos fluviales. Es muy inquieta y agresiva, sin dudarlo se agrupan para ahuyentar o enfrentarse a depredadores (aéreos o terrestres).
Es un córvido de pequeño tamaño, 34 cm, de silueta muy parecida a la de la Urraca. Posee un capirote cefálico negro de apariencia aterciopelada, su pecho y dorso es de un color gris parduzco, sus patas y su pico son de color negro. Lo más llamativo de este pájaro es el color azul de sus alas y su cola. Entre la hembra y el macho no existe ningún dimorfismo sexual.
El Rabilargo es omnívoro, se alimenta de gusanos y mariposas en primavera, grano en verano, frutos en otoño e incluso carroña animal en los inviernos. Como también se alimenta de la oruga conocida como Procesionaria del pino (ver), se creía que fue introducida en España para combatirla, ya que la población mundial sólo existe en la Península Ibérica y NE de Asia, pero análisis de ADN confirmaron que son genéticamente diferentes. Se cree que la separación de los dos grupos de población se dio hace 1 ó 2 millones de años durante las glaciaciones.
Danza de rabilargos, fotografía de Miguel Martínez Constant (ver)
La cría comienza sobre primeros de abril, con la realización de sus mullidos nidos de musgos, las puestas vienen siendo de 5-7 huevos. Se dan casos de cría cooperativa, es decir, que los pollos pueden ser cebados por otros Rabilargos que no sean sus progenitores. También se dan casos de parasitismo por parte de Críalo.
Fotografía de David García.
Galérida Ornitólogos.

sábado, 4 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

CERNÍCALO PRIMILLA -Falco naumanni-
Familia Falconidae (ver)

Pequeño falcónido o halcón, considerado como la rapaz diurna y estival más pequeña y escasa en nuestro Territorio Natural, siendo un fiel nidificante pues suele regresar a sus lugares de origen. Regresa como especie migradora de sus cuarteles de invierno, que suelen estar situados en las regiones transaharianas africanas, en una larga travesía no exenta de peligros. En el Libro Rojo de las Aves Españolas de SEO/BirdLife, se considera al cernícalo primilla en la categoría de especie vulnerable y en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (ver) del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, como de interés especial. La UICN la considera como especie mundialmente amenazada.
Cernícalo primilla sobre tejado, lugar habitual de nidificación.
Ocupa principalmente las llanuras cerealistas y utiliza las edificaciones humanas para nidificar. El cernícalo primilla sufrió un alarmante descenso poblacional, reduciéndose considerablemente en torno al 80%, en toda su área de distribución peninsular entre los años 50 y finales de los 80. Sin embargo se ha producido una importante recuperación de esta especie, en estos últimos años, con recolonización de antiguas colonias y aumento generalizado de sus poblaciones. En la actualidad su principal amenaza es la desaparición o transformación del hábitat cerealista debido a cambios en la agricultura, sobre todo, por la puesta en marcha de nuevos regadíos en áreas tradicionales de secano y pastizal.
Macho de primilla preparándose para el cernido.
30 cm. Fácil confusión con el Cernícalo Vulgar, especialmente hembras y jóvenes, que son muy similares. El macho de primilla tiene el dorso pardo sin manchas y plumas grises azuladas en las alas (ver), que son totalmente blancas por debajo. Otro detalle importante a la hora de su identificación y diferenciación son sus uñas blancas, a diferencia del cernícalo vulgar que las presenta negras. También las voces son diferentes y en algunos lugares cercanos se les conoce como chigres en referencia al sonido que emiten.
Hembra de primilla a la caza de insectos al vuelo.
Se alimenta preferentemente de insectos como escolopendras (ver), grillos (ver) y saltamontes (ver), pequeños reptiles, roedores y pollos de aves. En años de plagas, topillo campesino por ejemplo (ver), aprovecha este recurso trófico como otras especies de rapaces, siendo de gran beneficio para la agricultura.,La nidificación suele ser colonial, en competencia con la grajilla, aprovechando los huecos de paredes o bajo las tejas en las construcciones, sobre todo en los núcleos urbanos pequeños. En el Territorio de la Universidad de la Tierra de Arévalo podemos encontrar interesantes colonias de cernícalo primilla, diseminadas preferentemente sobre la ZEPA denominada como Tierra de Campiñas.
Ambos sexos participan en la protección y alimentación de los pollos, hecho singular en los halcones. La captura de insectos suele ser sobre zonas despejadas y cercanas a la colonia. En vuelo se detiene en el aire para cernirse, a media altura, con la cola abierta en abanico hasta localizar la presa sobre la que se lanzará en picado.
Galérida Ornitólogos colabora en la protección de este singular falcónido y apuesta por la consolidación y extensión de sus territorios de nidificación (ver).
Fotografía de V. Coello
Galérida Ornitólogos

viernes, 3 de abril de 2009

FAUNA DE LA UNIVERSIDAD

PROCESIONARIA DEL PINO -Thaumetopoea pityocampa- Schiff
Familia Thaumetopoeidae

Es tiempo de procesiones, también, en el Territorio Natural de la Universidad de la Tierra de Arévalo. Cuando llega finales de marzo y los primeros días de abril, podemos contemplar otra más de las numerosas singularidades con que la naturaleza se manifiesta y nos sorprende. Entre los pinares y en los suelos cercanos a éstos, observaremos este fenómeno tan curioso.
Detalle del descenso de orugas a través del tronco.
Se trata de las orugas de la más que conocida Procesionaria del Pino (ver), un lepidóptero, convertido en plaga forestal en muchas ocasiones, cuyas orugas se disponen a enterrarse en el suelo, generalmente arenoso, para su particular transformación y continuar su presencia biológica. Tras permanecer varios meses, en este estadio de oruga, alimentándose de las acículas u hojas de nuestros pinos, preferentemente en las horas nocturnas o crepusculares y encontrarse refugiadas y agrupadas durante el día, en el interior de los conocidos bolsones que ellas mismas fabrican, descienden a través del tronco, formando ya hileras, para proceder a cambiar de estadio durante un periodo concreto de tiempo.
La oruga en su quinto y último estadio.
La oruga de la procesionaria en su quinto y último estadio puede medir entre 25 y 40 mm de longitud y posee una capsula cefálica de color negro. Los pelos laterales del abdomen y el tórax varían, según localidades, desde el blanco muy puro al amarillo oscuro; los pelos dorsales, situados alrededor del dispositivo urticante, entre amarillo y naranja, y el propio dispositivo tiene un tono rojo más o menos intenso. Este aparato está formado por repliegues del tegumento, que forman una especie de estuche, donde se alojan espesas matas de diminutos dardos urticantes de coloración naranja. Cuando la oruga está quieta el dispositivo permanece cerrado, pero al agitarse se abre y libera miles de estos pelos que contaminan el ambiente y pueden producir urticarias y serias afecciones alérgicas al hombre. Otro aspecto de las orugas es que son gregarias en todos los estadios de su vida.
Típica formación de orugas en procesión y detalle del rastro que dejan.
Después de la salida del sol, las orugas maduras abandonan los pinos en procesión para dirigirse a los lugares de enterramiento. A la cabeza va siempre una oruga hembra, mejor dotada, al parecer, que el macho para localizar el sitio idóneo donde ha de enterrarse la colonia. La profundidad varía con la estructura del suelo y cada oruga comienza a tejer un capullo, en el que quedará encerrada hasta su transformación definitiva en mariposa.
Orugas en el momento de ir enterrándose.
Una vez tejido el capullo, las orugas entran en fase de prepupa, en la que sufren un profundo proceso de remodelación interna, que culmina en una nueva muda, que da paso a la fase de crisálida. La duración del periodo de prepupa oscila entre 21 y 30 días. El desarrollo de la crisálida presenta 3 fases bien diferenciadas: una primera, de intensa división celular, seguida por una segunda etapa de diapausa, en que se detiene totalmente el desarrollo y que suele presentar una duración variable en el tiempo. La diapausa es el mecanismo que asegura la salida del insecto en la época oportuna. Finalizado este periodo comienza el de la formación definitiva del insecto adulto en el interior del capullo, convertido ya en mariposa. Las mariposas se liberan de la envoltura de la crisálida y desgarran el capullo sedoso en que estaban envueltas con las duras aristas de su cresta. Remueven la tierra y salen al exterior en los atardeceres de los días de verano. Los machos suelen nacer unas horas antes que las hembras y después de estirar las alas sobre cualquier soporte cercano a su salida al exterior, inician un nuevo ciclo biológico que en su momento comentaremos.
Fotografía de V. Coello.
Galérida Ornitólogos.